viernes, 26 de octubre de 2012

La publicidad de los años 30.

Hoy os traigo un post repleto de imágenes, son recortes de prensa donde aparecen anuncios. Podréis comprobar la diferencia con los actuales, no sólo por el contenido anunciado sino por las formas, y quizás por la ingenuidad del consumidor, además de la escases de adelantos técnicos de la época.

Están extraído del Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos fundado en 1849, en activo hasta 1938. No tiene nada que ver con el actual Diario Córdoba. De estos anuncios sabrá muchísimo más que yo, Paco Muñoz http://notascordobesas.blogspot.com

Todos han aparecido en la prensa entre 1933 y 1936.


















lunes, 1 de octubre de 2012

Una muerte en el Hospital de Agudos.

En este insigne edificio murió mi tatarabuelo Francisco Espínola Rama, natural de Moreda, provincia de Granada. Había nacido el 24 de junio de 1885 en dicha localidad, falleciendo en Córdoba el 8 de junio de 1946 a consecuencia de Cáncer de Pulmón.

Aún se conserva el Registro de Entrada del Hospital, se encuentra depositado en el Archivo de la Excma. Diputación de Córdoba. Los datos que habían sido consignados son los siguientes:


Registro nº: 3193

Hospital Provincial de Agudos – Córdoba.Día de entrada: 3 de junio de 1946.
Sala 1 A Francisco Espínola Ramos. Edad: 64 años. Población de su naturaleza: Moreda, Granada.Vecindad: Córdoba. Domicilio: Villarrubia. Estado civil: casado. Esposa: María Cuenca Villaharta, De 58 años de edad. Naturaleza: Moreda, Granada. Hijos: Rafael: 37 años José: 32 años Cipriana: 28 años. Nombre de los padres: José y María Antonia, fallecidos. Naturaleza de los padres: id.Día de salida: 8 de junio de 1946. Fallecido.Observaciones: Urgente.


Atendiendo a la imprescindible obra de Germán Saldaña Sicilia:


Hospital del Cardenal (Hoy de Agudos)


Exterior del antiguo Hospital de Agudos.

Frente a la fecundidad pasmosa de los siglos XV y XVI, por lo que al número de los hospitales fundados se refiere, preséntase el XVIII con la fundación de uno solo; pero él compite afortunada y ventajosamente con aquellos. Tal ha sido la importancia en todos los órdenes que ha tenido y sigue' teniendo el susodicho hospital.

Vamos a detallar los rasgos característicos de esta benemérita fundación con el fin de dar una idea, en cuanto sea posible acabada, de su organización y funcionamiento.

HISTORIA.—Con los primeros años del siglo XVIII comenzaron a tomar cuerpo los deseos del Cardenal D. Fray Pedro de Salazar, Obispo a la sazón de Córdoba, de fundar un Colegio, donde los infantes de coro recibieran la competente educación y aprendiesen el solfeo y a tocar algún instrumento, con todas aquellas disciplinas necesarias o convenientes para el buen servicio de la Capilla de Música de la Catedral. Y efectivamente, el año 1701 dió principio a la construcción del edificio proyectado, en unas casas situadas frente a
San Pedro Alcántara que habían sido de D. Juan Alonso y D. Antonio Carlos del Corral. La fecha de la escritura de tal compra es la de 1.° de Junio del año ya dicho de 1701.

Interior del Hospital de Agudos.
Muy adelantadas ya las obras del Colegio, los Cabildos Eclesiástico y Municipal de Córdoba, movidos a ello por el P. Francisco de Posadas, dirígense al Cardenal para hacerle ver que más urgente necesidad que del Colegio, padecía la ciudad la de un Hospital general con capacidad suficiente para atender a las numerosas necesidades que de día en día iban en aumento y a las que no podían atender los hospitales existentes.

Hicieron mella en el ánimo del egregio purpurado las razones expuestas por ambos Cabildos y primeramente pensó en agregar los hospitales que había y reunirlos en uno solo, ayudando él con su peculio particular. Pero bien pronto de convenció de la imposibilidad de poner en ejecución este designio y ya definitivamente
determinó cambiar el rumbo de sus deseos y ordenar el edificio, que estaba levantando, a Hospital nuevo ampliando lo necesario el crédito de la fundación primitiva.


El 15 de Octubre de 1704 dió estado legal a su determinación por escritura otorgada ante el Escribano Diego de Pinedas y Vargas. Claro está que la amplitud de las casas primeramente compradas no respondía al nuevo proyecto, por lo que ese mismo año de 1704 se compraron, para ampliar el edificio, otras
casas contiguas a él, de D. Juan de Cabrera y Briones del Pozo. Y la ciudad, cooperando en la medida de sus fuerzas a los buenos propósitos del Cardenal, concedió al nuevo Hospital la calleja que linda con San Bartolomé el Viejo. No pudo el fundador ver terminada su obra, pues murió dos años más tarde,en 1706. Por su testamento nombra administrador del futuro Hospital a su sobrino D. Pedro de Salazar y Góngora que era entonces Deán del Cabildo de Córdoba y más tarde fué Obispo de la ciudad.

Tomó éste con gran entusiasmo la obra que su tío le encomendara a la que dió nuevo empuje; y en 1714, a 24 de Febrero, permuta unas casas que poseía en las Armas Viejas por otras contiguas a San Bartolomé el Viejo.

Por fin el año 1724 a 11 de Noviembre, pudo abrir sus puertas el Hospital y recibir los primeros enfermos: fueron estos Diego Cantarero y María de la Concepción, ambos naturales de Bujalance. Estos dos con otras quince mujeres y doce hombres más, constituyeron, podemos decir, el cupo del primer día de funcionamiento de este Hospital, bajo la autoridad de D. Manuel Palacios, su primer Rector.

Reja de la farmacia...

En 1738 tuvo lugar la tercera ampliación del edificio, por compra de unas casas en San Bartolomé el Viejo que vendieron los capellanes de la Capilla del Obispo. Sucesivamente se han venido realizando otras mejoras en el hospital, conforme a las necesidades de los tiempos.

Así, en años muy próximos a los nuestros, se han llevado a cabo importantes
restauraciones:

La de la Sala del Santo Cristo, donde hay una lápida que dice: «Por iniciativa y generosidad de la Excma. Sra. Marquesa del Mérito, la caridad restauró esta clínica en 1920».

La de la Sala del Carmen en la que reza una inscripción «El Dr. Altolaguirre y Reja, Cirujano eminente y hombre justo y caritativo restauró esta enfermería en 1921».

La de la, Sala de San Francisco, donde existe,una lápida conmemorativa en la que se lee: «Se restauraron estas enfermerías en. 1923, por D. Luis Grande Baudesson, Gobernador».

Plano del Hospital de Agudos.

MALOGRADO INTENTO DE ESTABLECER EN ESTE HOSPITAL UN COLEGIO DE CIRUGÍA.

—Es de gran interés, a propósito de la historia del hospital que reseñamos, referir aquí que en el año de 1816 comunicó de R. O. el Excmo. Sr. Secretario del Estado y del despacho universal de Gracia y Justicia, a la Real Junta Superior Gubernativa de Cirugía, que S. M. se había dignado resolver que se estableciesen Colegios de segunda clase para la enseñanza de le Cirugía en diferentes puntos de la Península, y cómo se estimaba por dicha autoridad superior que el hospital del Cardenal reunía condiciones para ello, por razones diversas, entre las cuales se cita la que sigue:... «Para que la enseñanza pueda ser completa en estos nuevos establecimientos, es necesario que además de una localidad conveniente a los objetos de su Instituto, se les proporcionen por los hospitales en que deban colocarse, cadáveres para las disecciones y demostraciones anatómicas y enfermos para que los catedráticos del Colegio puedan instruir en la práctica de la Facultad, a los alumnos y confirmarles con ella la enseñanza teórica que les dicen en la Cátedra».

Es lamentable que la Diputación de Obras Pías y Hospitales del Patronato del Cabildo, fundando su resolución en «incapacidad del edificio y su falta de proporción y acomodo para el establecimiento del Colegio», se negara a apoyar este propósito y aún insistiera en su negativa ante un segundo requerimiento,
que dos meses después, (26 de enero de 1817) se le hiciere, y en el cual se le indicaban locales en que pudiera establecerse dicho Colegio, « por haber piezas suficientes en el nuevo, titulado de Convalecencia, y estar contiguo al del Patronato de V. I. que no tienen destino, ni por su localidad se le puede dar para
ninguna clase de enfermos, aún en los casos de más apuro y son más apropósito, la más pequeña, que está en el patio frente a la cocina, para las disecciones anatómicas, y la mayor, en el tramo anterior al departamento de los Maníacos, en regular distancia y proporción para la instrucción teórica».

Y decimos que es lamentable porque de haber accedido sería probable que hoy contase Córdoba, entre sus establecimientos docentes, con una Facultad de Medicina que hubiera surgido de aquel Colegio de Cirugía como célula original.

Bibliografía:
 - Saldaña Sicilia, Germán. Monografía Histórico - Médica de los Hospitales de Córdoba. Córdoba, 1935. 

Fotografías:
- De la obra anteriormente citada.
- Universidad de Córdoba.