viernes, 28 de septiembre de 2012

Situación de las prisiones tras la Guerra Civil (1936 – 1939)

No cabe duda que tras la contienda, la población institucional o reclusa aumentó considerablemente, hasta provocar el colapso de un sistema carente de medios e infraestructuras. Los reclusos yacían en las celdas de cientos de prisiones habilitadas y prisiones provinciales distribuidas por todo el territorio español.

El nuevo estatus político se consolidaba, a la par que las medidas represoras causaban estragos en una población que a duras penas conseguía reponerse de los devastadores efectos de la guerra, en una España aislada. 

El Régimen Penitenciario se fue configurando a lo largo de la década de 1940. Al mismo tiempo que aumentaba la población reclusa, lo hicieron las muertes en dichas instalaciones, […] en Córdoba fueron 110 reclusos fallecidos tan sólo entre diciembre de 1940 y enero de 1941 y más de la mitad murieron por avitaminosis y anemia. [...] 1 El aumento de defunciones en estos primeros años de la década de los años cuarenta, podría estar relacionado con la epidemia de tifus que sacudió las prisiones españolas a comienzos de la década de 1940 y que el Régimen trató de ocultar. 

En sus inicios, el régimen franquista derogó la legislación republicana, lo cual también afecto al sistema penitenciario,  sin embargo la reforma emprendida por el bando sublevado tan solo quedó en una vuelta al Reglamento Penitenciario de 1930.  No sería hasta 1948 momento en el cual el nuevo estatus político contaría con un Reglamento de los Servicio de Prisiones ex profeso 2, que sería reformado en 1956.


Legislación penitenciaría republicana derogada en noviembre de 1936. 3
Fecha
Contenido
24-IV-1931
Orden que establecía la libertad de conciencia de los reclusos y la recepción de prensa.
12-V-1931
Orden para mejorar el régimen alimenticio de los presos.
30-XI-1931
Circular disponiendo que los gastos de viaje, billetes de ferrocarril y ropa de penados puestos en libertad serían abonados por la Administración.
22-III-1932
Decreto por el que se concedía la libertad condicional a los septuagenarios de intachable conducta que ofrecieran garantías de llevar vida honrada en libertad.
29-III-1932
Decreto por el que se creaba el Instituto de Estudios Penales destinado a la preparación del personal de prisiones y a la ampliación de sus estudios.
27-IX-1934
Decreto por el que se concedía un suplemento extraordinario para manutención de internos e hijos de reclusos en su compañía.
25-X-1935
Ley que ordenaba la retirada urgente de cadenas blancas, grillos e hierros de sujeción que aún quedaban en los establecimientos penitenciarios.

El Caudillo, en una entrevista concedida al periodista Manuel Aznar, declaró acerca de la consideración sobre los presos, los cuales serían divididos en dos grupos: […] los que llamaríamos criminales empedernidos, sin posible redención dentro del orden humano, y los capaces de sincero arrepentimiento, los redimibles, los adaptables a la vida social del patriotismo. En cuanto a los primeros, no deben retornar a la sociedad; que expíen sus culpas alejados de ella, como acontece en todo el mundo con esa clase de criminales. Respecto de los segundos, es obligación nuestra disponer las cosas de suerte que hagamos posible su redención. ¿Cómo? Por medio del trabajo.[...] 4

La privación de libertad, pretendía por un lado “regenerar la sociedad de la Nueva España” y por otro servir de “ejemplo” para los posibles infractores. Asimismo, la década de los años Cuarenta es importante no sólo por la fuerte represión hacia los denominados por la historiografía de la época los vencidos sino porque en estos primeros años de la Dictadura se va articulando el corpus legislativo.

Fueron numerosas las leyes dictadas para imprimirle legalidad a la represión, a la tortura, a las numerosas condenas a muerte, a los fusilamientos, a las fugas simuladas... todo ello junto a la Ley de Vagos y Maleantes, junto con la Ley de Responsabilidades Políticas 5 situaba fuera de la legalidad a aquellas personas por incurrir en delitos no tipificados como tal en el momento de su ejecución, esto nos hace comprensible la situación que se vivía en las prisiones a partir de 1939, momento en que las detenciones comenzaron a ser más intensas.

Próxima la total liberación de España, el Gobierno, consciente de los deberes que le incumben respecto a la reconstrucción espiritual y material de nuestra Patria, considera llegado el momento de dictar una Ley de Responsabilidades Políticas, que sirva para liquidar las culpas de este orden contraídas por quienes contribuyeron con actos u omisiones graves a forjar la subversión roja, a mantenerla viva durante más de dos años y a entorpecer el triunfo providencial e históricamente ineludible, del Movimiento Nacional, que traduzca en efectividades prácticas las responsabilidades civiles de las personas culpables y que, por último, permita que los españoles que en Haz apretado han salvado nuestro país y nuestra civilización y aquéllos otros que borren sus yerros pasados mediante el cumplimiento de sanciones justas y la firme voluntad de no volver a extraviarse, puedan convivir dentro de una España grande y rindan a su servicio todos su esfuerzos y todos sus sacrificios. 6

Como indica José Rodríguez González 7, fundamentalmente son tres los elementos destruidos, desmantelados, suprimidos durante la Guerra Civil y prohibidos durante la posguerra, en base a los que la Dictadura se sustentaría; se trata de la desarticulación de los partidos políticos, organizaciones obreras y de las instituciones democráticas. Los anteriores elementos son en los que más hincapié hizo el franquismo y que caracterizarían desde un primer momento a la dictadura; la ausencia de libertades, prohibición de partidos políticos y de organizaciones obreras como la UGT o la CNT. La configuración jurídica concerniente a los reclusos: se caracterizó en la arbitrariedad, indefensión del preso, y en el peso decisivo de la ideología política del recluso en cuanto a la pena aplicable y no en base al delito.

En cuanto a la represión, destacar el carácter selectivo de la misma, reprimiendo primero a las autoridades políticas, destacados republicanos y dirigentes políticos sindicales de los partidos políticos y organizaciones suprimidas.

Para entender mejor el progresivo aumento de las detenciones llevas a cabo tras la contienda, de todos aquellos que habían tenido alguna relación con la política, hemos de acudir al Título I, Capítulo I, Artículo I de la Ley de Responsabilidades Políticas de 13 de febrero de 1939, donde aparece un listado completo de aquellos Partidos y organizaciones prohibidas a efectos retroactivos, estamos pues ante una situación de ilegalidad al considerar prohibido algo que anteriormente fue legalmente permitido.

Se entenderán comprendidos en esta sanción los siguientes partidos y agrupaciones: Acción Republicana, Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Federal, Confederación Nacional del Trabajo, Unión General de Trabajadores, Partido Socialista Obrero, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Sindicalista de Pestaña, Federación Anarquista Ibérica, Partido Nacionalista Vasco, Acción Nacionalista Vasca, Solidaridad de Obreros Vascos, Esquerra Catalana, Partido Galleguista, Partido Obrero de Unificación Marxista, Ateneo Libertario, Socorro Rojo Internacional, Partido Socialista Unificado de Cataluña, Unión de Rabassaíres, Acción Catalana Republicana, Partido Catalanista Republicano, Unión Democrática de Cataluña, Estat Catalá, todas las Logias masónicas y cualesquiera otras entidades, agrupaciones o partidos filiales o de análoga significación a los expresados, previa declaración oficial de hallarse, como los anteriormente relacionados, fuera de ley. 8
Los Centros Penitenciarios no sólo se idearon para acoger al recluso durante el cumplimiento de su condena, sino que habría el prisionero de redimirse de “sus pecados” mediante el trabajo. La redención de penas fue uno de los aspectos más controvertidos de la nueva ordenación penitenciaria, al respecto existe una extensa bibliografía. […] 9  El cómputo de la redención de penas era de un día de pena redimido por cada dostrabajados y de forma idéntica para contabilizarlo en la libertad condicional 10. Casi un año después se estableció la propuesta de horas extras o trabajo a destajo “a razón de redención por cada suma de las horas extras de trabajo igual a los de jornada en el trabajo u oficio de que se trate” 11. La Junta de Régimen de cada prisión elevaba al Patronato de Nuestra Señora de la Merced la propuesta de redención. Pero no todos los presos eran beneficiarios de la redención. Sólo aquellos con condena firme podían acogerse a ella. Los encausados por el Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo, tampoco podían hacerlo por ser considerados sujetos no aptos de corrección. También quedaban excluidos del régimen de redención de penas por el trabajo aquellos que intentaban evadirse y a los condenados que con posterioridad a su condena cometieran un nuevo delito “aunque no quedarán exentos de la obligación de trabajar en beneficio del Estado sin percibir jornales en cuantos servicios y trabajos se considere conveniente utilizarlos y serán precisamente destinados a los Establecimientos o Destacamentos Penales de régimen más severo o que se hallen geográficamente en las plazas o lugares más alejados de la Península” 12

En cuanto a las presas, nuevamente la distinción en el trato y en la consideración delictiva de la mujer hacía que en ella el trabajo fuese obligatorio e inherente a la corrección femenina, mientras que en el caso masculino el trabajo acaba por considerarse un beneficio penitenciario. Además, al crearse los establecimientos especiales de reforma para mujeres caídas, se excluye de la redención de penas a las mismas 13. Pero el 19 de agosto de ese mismo año, una orden disponía el ingreso de las “reclusas de vida ligerada y desamparadas en los albergues del Patronato de Redención de Penas, y conventos de oblatas y adoratrices, por un plazo no superior a los dos meses y con cargo al presupuesto del Estado”. […]

Notas:


  • 1. Gómez Bravo, Gutmaro. El exilio interior. Ed, Taurus. Madrid, 2009.
  • 2. Reglamento de Servicios Penitenciarios de 5 de marzo de 1948.
  • 3. Chaves, Julián. Palacios en: Pasado y Memoria. Revista de Historia Contemporánea, 4, 2005, pag. 28.
  • 4. Diario Vasco. 1 de enero de 1939.
  • 5B.O.E nº 44, de 13 de febrero de 1939.
  • 6Extracto Ley de Vagos y Maleantes, 1939.
  • 7. Rodríguez González, Javier. La represión franquista y la memoria pública. Universidad de León.
  • 8. Ley de Responsabilidades Políticas de 13 de febrero de 1939. Título I, Capítulo I, Artículo I.
  • 9Ibidem. Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, 6, 2006.
  • 10. Orden de 7-10-1938 (arts 5-6).
  • 11Orden 11-9-1939.
  • 12. Orden de 14 de marzo de 1939. BOE nº 77 de 19 de junio de 1939.
  • 13Decreto 6-11-1941 (art 5).

domingo, 23 de septiembre de 2012

La familia Pérez - Osuna, la de los tristes destinos.

Hace meses os hablé de una tía de mi abuelo Manolo, Carmen Osuna Montenegro y de su familia. Nuevamente la investigación ha dado sus frutos y mis sospechas no se han cumplido. De momento puedo confirmar que ella, no murió fusilada ni a consecuencia de bombardeos en la ciudad, sino que lo hizo a causa de la Tuberculosis, que tantas vidas se llevó, no sólo durante la Guerra Civil (1936 -1939) sino a lo largo de la posguerra.

Sobre Josefa Pérez Osuna nacida en septiembre de 1923, hija de José y de Carmen he descubierto nuevos datos:

  • Fallece en Córdoba, en su domicilio de la calle Cáñamo nº 21, el día 3 de julio de 1951 a causa de Tuberculosis pulmonar a la edad de veintiocho años, era vendedora de cupones. Deja dos hijos llamados Antonia Varo Pérez y Rafael Pérez Osuna, menores de edad. 
Días antes de morir, lo hizo su hijo de quince meses, Antonio Pérez Osuna, el día 27 de junio de ídem en su domicilio, a causa de Toxicosis. 

Aparece en la Partida de Defunción, un hijo que no le conocía a Josefa, llamado Rafael Pérez Osuna, quizás sea el niño nacido en 1943 del que no he encontrado ninguna referencia más.

  • Sobre Carmen Osuna Montenegro, añadir que no fue víctima de ningún bombardeo ni fusilada como en principio creía, muere al igual que su hija Josefa, de Tuberculosis pulmonar, el 8 de abril de 1937 a la edad de 38 años, en su domicilio de la calle Cáñamo nº 23. En la Partida de Defunción, consta como Viuda, por lo que José Pérez Egea, su marido, debió de morir entre 1936 y 1937, pues en 1935 aparece en el Padrón Municipal. Sobre él, indagaré un poco más pues tengo documentación sin estudiar relativa a esos años.

Poco más que añadir sobre esta familia, sólo que la desgracia siempre les acompañó, truncando el posible matrimonio entre Josefa y Antonio, la pérdida de hijos de ambos, la muerte de José y de Carmen a tan temprana edad...


martes, 18 de septiembre de 2012

1940, aplicación de última pena y represión.

Leyendo unos expedientes de reclusos, de la Prisión Provincial de Córdoba, concretamente del año 1940, me he encontrado con un documento realmente interesante desde el punto de vista "burocrático" y "formal" que el Régimen tenía para decir "a estos los matáis".



Se trata de una carta dirigida desde la AUDITORIA DE GUERRA DE CÓRDOBA, Juzgado Militar letra I, Juez Sr. De Verger Serrano al Sr. Director de la Prisión Provincial de esta PLAZA. 
Reservado Urgente.

En dicho documento, en el recto, se puede leer lo siguiente:

Habiendo sido designado Juez para las diligencias de ejecución de los 1 reos condenados a la última pena cuyos nombres al respaldo le relaciono, se lo comunico para los efectos de preparación de capilla y designación de sacerdotes que hayan que asistirlo teniendo presente que la ejecución  se efectuará a las 5.30 del día corriente.
Dios Guarda a V. Muchos años.
Córdoba a 3 de junio de 1940.
El Juez Militar.
Fdo.
En el vuelto, encontramos la lista con los 17 reclusos que serían asesinados, excepto uno de ellos que había fallecido antes de aplicar esta misiva.

RESPALDO QUE SE CITA:
TOMAS MARTÍNEZ BARBERO (a mano) = Fallecido
DANIEL ARÉVALO LEÓN
IDELFONSO RUIZ SANTIAGO
ANTONIO SÁNCHEZ XXXXXX
FRANCISCO CABALLERO BUENO
JOSÉ ALCAIDE MANSO
JOSÉ CASTILLO SÁNCHEZ
FRANCISCO ÁLVAREZ IZQUIERDO
JUAN DÍAZ MARTÍNEZ
LUIS GONZALEZ NAVAJAS
VILGILIO FERRI VIDAL
RAMÓN ROMERO FERNÁNDEZ
JUAN FUENTES SÁNCHEZ
JUAN BARRAZA CASTRO
ANTONIO BENITEZ GONZALEZ
ANTONIO GARCÍA GARCÍA
ANTONIO FRANCO MUÑOZ
-------------
Lo tachado Vale " Olmo" segundo apellido.
Fdo.

Ahora bien, el Gobierno Militar por su parte expidió una carta de similares características, variando tan sólo el emisor, en este caso: Gobierno Militar de Córdoba. E.M. Sección Justicia.
El contenido de la carta en el recto, sería:
Sírvase a V. hacer entrega a la fuerzas portadora de la presente orden de los individuos relacionados al respado sentenciados a la última pena.
Dios guarde a V. muchos años. Córdoba 3 de junio de 1940. 
A mano consta lo siguiente:
Recibí los diez y seis presos relacionados en último lugar y no el primero por constar haber fallecido.
Córdoba 4 de junio de 1940.
El Teniente. 
Del listado anterior, y haciendo uso de los datos aportados por Juan Galán Ruiz de Adana, que se encuentran en el siguiente enlace Presos fallecidos de la web http://www.laguerracivilencordoba.es

  • Tomás Martínez Barbero, que consta como fallecido, era natural de Villaviciosa de Córdoba, y muere el día 3 de junio de 1940, a la edad de 20 años.
  • Daniel Arévalo León, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Villaviciosa de Córdoba. Córdoba. Cementerio Civil.
  • Idelfonso Ruiz Santiago, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Valenzuela, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Antonio Sánchez Olmo, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Espiel, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Antonio Caballero Bueno, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Rute, Córdoba. Cementerio de Ntra. Señora de la Salud.
  • José Alcaide Manso, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de La Rambla, Córdoba. Cementerio de Ntra. Señora de la Salud.
  • José Castillo Sánchez, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Sevilla. Cementerio Civil.
  • Francisco Álvarez Izquierdo, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Villafranca, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Juan Díaz Martínez, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Posadas, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Luis Gonzalez Navajas, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Posadas, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Virgilio Ferri Vidal, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Atelo de Malferit, Valenvia. Cementerio de Ntra. Señora de la Salud.
  • Ramón Romero Fernández, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Montoro, Córdoba. Cementerio de Ntra. Señora de la Salud.
  • Juan Fuentes Sánchez, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Palma del Río, Córdoba. Cementerio de Ntra. Señora de la Salud.
  • Juan Barraza Castro, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Palma del Río, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Antonio Benitez Gonzalez, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Palma del Río, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Antonio García García, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Palma del Río, Córdoba. Cementerio Civil.
  • Antonio Franco Muñoz, fusilado el día 4 de junio de 1940. Natural de Espiel, Córdoba. Cementerio Civil.
Aunque esta sea tan sólo una pequeña muestra del total de fusilados, represaliados... de la posguerra española, hay que destacar que en los núcleos rurales las detenciones fueron muy superiores a los núcleos urbanos, esto tiene que ver sobre todo por el calado "de las ideas marxistas, comunistas..." como el régimen denominaba, en estas áreas.

Junto con la hambruna y la imposibilidad de cubrir las necesidades básicas, la represión encorsetó aún más a una población, que a duras penas conseguía recuperarse de las heridas de la contienda. En el apartado anterior hemos visto como un alto porcentaje de reclusos proceden de zonas rurales, esto está íntimamente relacionado con la intensa represión llevada a cabo en zonas en las que había intensa actividad política, algunas de estas fueron Fernán Nuñez, Rute, Montilla, Montoro, Espejo, en la provincia de Córdoba. Esta procedencia, está íntimamente ligada con la elevada actividad política en el ámbito rural, organizaciones como la CNT y la UGT fueron reprimidas, sus afiliados represaliados y confinados en prisiones. La represión no sólo afectó a los reos, también a sus familias que sufrieron la más de las veces las consecuencias como mofa, burla, obligación de limpiar dependencias municipales (1).

En 1940, como se recoge en la obra Morir, matar, sobrevivir (2) ... La represión en el norte de la provincia de Córdoba fue dura, al establecerse allí un destacamento de la legión, al mando del cual estaba el comandante Salvador Bañuls, ejerciendo una gran represión hacia toda la población, apalaeando hasta dar muerte a varios jornaleros. Son varios los casos que se relatan; apaleado murió en Cardeña “Pedro Gutierrez Díaz” en octubre de 1940, en la localidad de Villanueva de Córdoba son tres los casos recogidos: “José Huertas Valverde” el 16 de octubre de 1940 le desgarraron la garganta con un embudo, “Juan Cantador” muere apaleado en la Comandancia el 26 de agosto de 1940, “Juan Fernández Moreno” le aplicaron la “Ley de Fugas” el 24 de octubre de 1940. En Santa Eufemia al padre de un huido un tal “veneno” lo maltrataron y le introdujeron aceite hirviendo en los oídos.

Como se deduce de estos casos, la represión no solo consistió en recluir a los “infractores” sino también en castigos físicos y morales. Junto a la fuerza física, una serie de leyes contribuyeron a “legalizar” la represión [...] la de Responsabilidades Políticas del 9 de febrero de 1939, la de Represión de la Masonería y el Comunismo de 1 de marzo de 1940, y la de Seguridad del Estado de 29 de marzo de 1941. Esta última ley sustituyó en muchos aspectos a la legislación penal ordinaria que el franquismo no adaptó a sus necesidades hasta 1944, a raíz de la promulgación del nuevo Código Penal. Posteriormente, el Decreto-Ley del 18 de abril de 1947 procedió a la definición y represión de los delitos de bandidaje y terrorismo a la vez que derogaba la Ley de Seguridad del Estado de 1941, restableciendo la competencia de la justicia militar para todos los delitos en ella tipificados y relativos a cualquier forma de disentimiento [...] (3) Sin embargo la represión más dura de todas como señala Rodríguez González; fue la ideológica que afectó en todos los aspectos a la vida cotidiana de los españoles, en este ámbito cabe mencionar la supresión del divorcio mediante la Ley del 26 de octubre de 1939, con la que se derogaba la Ley del divorcio y la Ley del 24 de enero de 1941, que penalizaba el aborto. Así mismo uno de los aspectos más controvertidos del régimen fue la “Ley de vagos y maleantes” que si bien no es propia del régimen, ya que se crea en 1933, como indica Iván Heredia Urzáiz (4) la principal característica de esta disposición normativa es su supervivencia tras la II República Española, ya que fue creada durante el gobierno de coalición republicano-socialista, consolidándose durante la dictadura como un instrumento de control y represión social. El objeto de esta ley durante el denominado primer franquismo no fue solo castigar a los vagabundos, proxenetas, ladrones, sino cargar duramente contra los considerados “peligrosos” prioritariamente a los homosexuales, ya que eran vistos como un peligro ante el nuevo modelo social. Como señala Fernando Olmeda […] Los homosexuales fueron calificados como «invertidos sexuales», «desviados», «degenerados» o «parásitos» que proporcionaban un espectáculo odioso y degradante, poco compatible con la moral de los vencedores. En un estado machista y donde se exaltaba la figura del «macho», los afeminados, los homosexuales comenzaron a ser señalados y pasaron a engrosar el heterogéneo grupos social de los marginados por el franquismo. Una exclusión que tuvo su traducción legal a partir de la promulgación del Código Penal del año 1944.[...] (5) Aunque la ley no establecía la homosexualidad como delito, será a comienzos de la década de los años cuarenta, cuando los jueces comenzaron a considerarla como delito, para reprimir las denominadas “desviaciones sexuales”.(6)


(1) Cuevas Tomasa. Cárcel de mujeres (1939 -1945). Barcelona, 1985.
(2) Casanova Julián et Alii. Morir, matar, sobrevivir... Barcelona, 2004. Página 275.
(3) Rodríguez González, Javier. La represión franquista y la memoria pública. Universidad de León.
(4) Heredia Urzáiz, Iván. Control y exclusión social: la ley de vagos y maleantes... Universidad de Zaragoza.
(5) Olmeda, Fernando. El látigo y la pluma. Madrid, 2005.
(6) Heredia Urzáiz, Iván. Control y exclusión social: la ley de vagos y maleantes... Universidad de Zaragoza.

lunes, 17 de septiembre de 2012

José Marín García punto y final.

Hace un tiempo os hablé del hermano de mi bisabuelo Andrés, en concreto sobre José Marín García, pues bien he tenido la suerte de localizar su Partida de Defunción. Este documento ha arrojado nuevos datos que no hacen sino aumentar la intriga y en cierto modo el misterio o desconocimiento que este personaje despierta sobre mí.

Según Cordobapedia:

La posada o mesón del Sol, fue un antiguo mesón existente desde el siglo XV, que posteriormente se convirtió en posada y que se encontraba sito en la calle Magistral González Francés. La posada del Sol estuvo abierta hasta la década de los setenta del siglo XX.
Fue la posada más importante de la ciudad hasta el primer tercio del siglo XIX, hecho que lo marcan que alojara entre otros a Dumas en su visita a Córdoba o el vizconde de Chateaubriand a principios del siglo XIX. Su emplazamiento se situaba en un antiguo mercado de la seda, algunas dependencias del Hospital de San Sebastián así como la Alcaicería.

Postal de Señán González del tio del establecimiento Posada del Sol 

La importancia del mesón también radica en que dio nombre a la actual calle del Magistral González Francés, siendo conocida por la población como la calle del mesón del Sol.


José Marín García, se casó con Ángela Ortigosa Artacho en octubre de 1953, a la edad de sesenta y cincos años él, y cincuenta y uno ella, ambos solteros.

En la Partida de defunción de él, y aquí viene lo extraño, figura como domicilio "Posada del Sol", una de las más significativas de la ciudad, que cerraría sus puertas en los años setenta del siglo XX. La defunción se produjo el 22 de diciembre de 1962 en el Hospital de Agudos a causa de "neumonía traumática consecutiva a la fractura del fémur".

La inscripción en el Registro Civil no se produjo de forma ordinaria como en la mayoría de los casos, sino por una Carta Orden dada del Juzgado de 1º Instancia e Instrucción nº 1 de Córdoba a fecha 28 de diciembre de ídem. Eso quiere decir que su muerte, no pudo ser certificada por los médicos, bien porque entró cadáver en el Hospital de Agudos o por que tenía heridas que no se sabía que las había producido.

La muerte se produjo a los setenta y tres años de edad según esta Partida, en realidad eran setenta y cuatro, había nacido en 1888.


Posada del Sol.  Imagen tomada de Cordobapedia.

Sobre este singular lugar podéis consultar a Ramírez de Arellano: http://bibliotecadecordoba.com/index.php/Paseo_13._Barrio_de_la_Catedral#Las_calles_del_Mes.C3.B3n_del_Sol_y_de_la_grada_redonda

En 1962, meses antes se produjo la muerte de su mujer, Ángela Ortigosa Artacho de sesenta y un años, también en el Hospital de Agudos, a causa de una Trombosis cerebral - Arterioesclerosis, el domicilio era igualmente la Posada del Sol.

Ya que tengo "el inicio" y el "fin" de José, me queda por indagar sobre su vida, y dar respuesta a preguntas como ¿qué fue de él desde 1935 - 1953? ¿porqué se casó tan mayor? ¿tuvo hijos?.

viernes, 14 de septiembre de 2012

El oficio más antiguo del mundo y la permisividad del Régimen Franquista.


Quizás  ejercer la prostitución, sea considerado el oficio más antiguo del mundo. El Régimen Franquista se mostraba "implacable" contra aquellas que lo ostentaban, pues no representaban la moralidad impuesta.

Como indica Lucía Prieto Borrego en "La prostitución en Andalucía durante el Primer Franquismo" [...] Confiada la política moralizadora del Estado al Patronato de Protección a la Mujer, cuya presidencia de honor ostentaba doña Carmen Polo de Franco, sus responsables la consideraban no obstante una responsabilidad compartida con los otros dos pilares del régimen: la familia y la Iglesia. Franco, tras la guerra, permitió que la Iglesia se convirtiera en el principal instrumento de control de las costumbres y que a partir de la cesión de funciones que como la educación correspondían al Estado ejerciera sobre los individuos y las con-ciencias la vigilancia que en los sistemas totalitarios detenta el poder político, y ello a cambio de un reconocimiento sin fisuras, ni cuestionamiento del Régimen en un sistema de relaciones que se ha considerado de prestaciones mutuas. 
La aceptación de la prostitución reglamentada en “La Nueva España” implicaba igualmente su aceptación por la Iglesia, coparticipe del Estado en un proyecto de “regeneración moral” que gravitaba en torno a la familia y a la mujer. Un proyecto que anuló los progresos alcanzados durante la República, suprimiendo el divorcio y el matrimonio civil, restringiendo el acceso a la mujer a las profesiones más prestigiosas y cualificadas y llevando a cabo una rígida segregación sexual en la Escuela, todo en pro de la moralización y recristianización de un país donde un régimen laico había abolido la prostitución hacía menos de una década.  
De forma que oficialmente, la prostitución sería un fenómeno predominantemente urbano, lo que obviamente configura una visión distorsionada y restrictiva de la realidad social de la España de posguerra. [...]
El artículo lo podéis encontrar aquí: Lucía Prieto Borrego - Dialnet

Estas consideraciones eran de puertas para afuera, pues nada más lejos de la realidad, "las señoritas de vida alegre" siguieron desarrollando su actividad en las conocidas como "casas de putas". Dichos lugares de recreo y desahogo "para el varón" quedaron camuflados en pisos, situados en su mayoría en las zonas más pudientes de la ciudad.
Casa de putas. Extraída de: http://decastroero.blogspot.com.es/2011/11/amores-que-matan.html

En este caso, la curiosidad radica en que la profesión con la que las mujeres aparecen registradas en el Padrón Municipal, es precisamente "Prostitutas", la "madám" consta como "C.F" es decir: cabeza de familia, y las alumnas como "pupilas". Destacar gracias al comentario de Paco Muñoz, que tras el oficio de "sirvienta" se oculta la "palanganera" , según leo por la red: En origen, persona encargada de la desagradable tarea de cambiar el agua de lavarse en un prostíbulo (que antiguamente se ponía en una palangana). 

El centro de operaciones estaba situado en pleno centro urbano de Córdoba, recordemos que en 1940 la ciudad estaba iniciando la recuperación después de sufrir la Guerra Civil (1936 - 1939). El domicilio en este caso, se encontraba en la calle Alonso de Burgos, una pequeña vía que desemboca en la actual "Ronda de los Tejares" antigua Avenida del Generalísimo y anteriormente conocida como Avenida de Canalejas. Por tanto, estamos en pleno centro, contando con un numeroso ejército de señoras descocadas.


Calle: Alonso de Burgos. Padrón Municipal de Córdoba, 1940. 

La información del Padrón que os he mostrado, está extraída de aquí: Family Search. Siendo libre su acceso y libre consulta.